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El Gobierno de Aragón, la Diputación Provincial de Huesca, las estaciones de esquí de Candanchú,  Astún y Aramón, han firmado el convenio que impulsará la unión de las tres a través de Canal Roya.

Estas actuaciones con un coste de 34 millones de euros se financiarán en su mayor parte con cargo a los Planes de Sostenibilidad Turística que concede Europa, y con fondos propios de las instituciones públicas firmantes.

Los objetivos marcados por estos Planes de Desarrollo Turístico Sostenible son, diversificar la oferta turística, generar oportunidades de empleo, repartir los beneficios que comportan la actividad turística, favorecer la cohesión territorial y preservar el patrimonio cultural y natural, activos de los que depende el turismo.

Para concurrir a estos Planes, el Gobierno de Aragón y las Diputaciones Provinciales requirieron a las 33 comarcas de Aragón para que, de acuerdo a los criterios citados, plantearan sus propuestas. Las 33 comarcas de Aragón respondieron a la convocatoria, pero solo han sido elegidas actuaciones en cinco de ellas. El 78% de los fondos europeos (26 millones de euros) se va a destinar a los proyectos de la unión de las estaciones en las modalidades de instalación de telesillas, teleféricos, y vías de acceso.

Se desconocen los criterios que se han utilizado para la evaluación y desestimación del resto de actuaciones propuestas así como la relación coste-­ beneficio de las elegidas. Esta decisión supone detraer recursos públicos para atender otras necesidades señaladas por todas las Administraciones Locales en los sectores sanitario, acceso a la vivienda, banda ancha, romper con la estacionalidad en el sector, apoyo a otras actuaciones turísticas no ligadas a la nieve y generar empleos estables, y todo ello ya sea en los valles del Aragón y Tena o en el resto de destinos turísticos de Aragón.

Según los documentos presentados por la Diputación Provincial al Ministerio de Industria Comercio y Turismo para la elección de las actuaciones, con este plan, se persigue incentivar el desarrollo socio económico y competitividad de los Valles del Alto Aragón y Valle de Tena, potenciando la nieve como sector estratégico, impulsando el turismo, configurando un nuevo producto con alcance de vocación nacional e internacional con un enfoque digital y de sostenibilidad atendiendo a la movilidad como una apuesta de futuro en zonas naturales. Suponemos que este último epígrafe es el que justifica toda la actuación.

Los objetivos fijados por los Planes, no solamente no se cumplen con las actuaciones en las estaciones de esquí, sino que son conculcados desde un punto de vista económico, social y ambiental, los tres pilares del desarrollo sostenible.

La unión de las estaciones de Formigal y Astún se desarrolla a través de un espacio incluido en el Plan de Ordenación de Canal Roya, Plan que curiosamente, tras estar paralizado durante 15 años, se pretende declarar caducado.

Se supone que los organismos medioambientales del Gobierno de Aragón informarán positivamente la declaración de impacto ambiental, impacto que normalmente sí aprecian en cualquier otra propuesta, instalación o actuación deportiva que se les plantea en el Medio Natural y que no tenga que ver con el esquí.

Estas actuaciones no aportan nada en cuanto a asentar población en los núcleos afectados; no rompe con la estacionalidad de destino, auténtico problema de todo el turismo de nieve; no tiene en cuenta la capacidad de carga de los destinos, capacidad que se ha desbordado en ambos valles en los últimos años; obviando el mayor problema que tienen actualmente y tendrán de forma más agudizada todas las estaciones del Pirineo Aragonés, que es la falta o escasez de la nieve.

La unión de estaciones no aporta ninguna solución en cuanto a la vulnerabilidad de las citadas estaciones y su déficit de nieve. La producción de nieve de cultivo  tampoco es solución ya que el déficit hídrico y el coste de la energía no es sostenible y plantea dudas sobre la viabilidad de estas estaciones.

En este sentido se han ignorado totalmente tanto las predicciones del Observatorio Pirenaico para el cambio climático, así como las recomendaciones del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático en el sector turístico señaladas por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, en su informe del 2016, en el que por cierto participó el Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad del Gobierno de Aragón.

Tanto en este Plan como en el de Desarrollo Sostenible que regulan las Subvenciones concedidas, se aconseja la adopción de políticas públicas, que son coincidentes y compatibles con las demandas de los territorios y que se podrían haber adoptado, tales como:

  • Acceso a la vivienda de la población local de los destinos turísticos
  • Refuerzo de servicios esenciales y de salud pública en la temporada estival
  • Generar oportunidades de empleo
  • Preservar el patrimonio cultural y natural, activos de los que depende el turismo
  • Cambio de actividad turística pasando de turismo de esquí a turismo de montaña
  • Fomento de las políticas que ayuden a reducir la estacionalidad, promoviendo el turismo sostenible en los espacios naturales
  • Reformular el modelo turístico vigente, que sea sostenible y se tenga en cuenta la capacidad de carga del territorio
  • Potenciar la promoción de productos diversificados
  • Mejora de accesos
  • Generar debate social en la construcción de proyectos turísticos de gran impacto ambiental

Con la elección de este proyecto megalómano se perderá quizás la mejor ocasión histórica que ha tenido el territorio para adaptarse a los nuevos desafíos de Desarrollo Turístico Sostenible y con futuro.

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