Bateillence, un buen comienzo

Subir al Bateillence siempre es un regalo, pero con la nieve recién caída todavía más. Es un esfuerzo que casi siempre es bien recompensado.

Comenzamos en la salida francesa del Túnel de Bielsa y en unas 3 horitas nos plantamos en la cumbre… la nieve, como digo, estupenda, no demasiada gente (excepto en el aparcamiento, a rebosar de gente gritando, tirándose con los trineos con los niños y quitándole un poco de magia a la montaña, pero es lo que hay).

También mucho, muchísimo tráfico que iba a las estaciones francesas… me pregunto por qué lloran tanto los empresarios de Sobrarbe con que no hay turismo en invierno. Hoy leo en el Diario del Alto Aragón que Sobrarbe,

en las zonas de Escalona o Aínsa, los que programaron cena con cotillón rozaron niveles de ocupación de entre el 80 y el 90 por ciento y los que no, apenas anotaron el 60 o 70 por ciento

¿Apenas? el “apenas” yo lo utilizaría con un 20 o 30%, pero con con un 70%. Pero claro, la cuestión es llorar para dejar entrever que quieren una estación de esquí, para tener ese ansiado 100% de otros valles… en otra entrada contaré mi experiencia personal con los hosteleros de un pueblecito de Sobrarbe que dice mucho de la filosofía de trabajo de aquí (o todo o no abro mi hotel / bar / restaurante / tienda de antigüedades).

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